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29 enero 2012

La historia de la estacion (3 y desenlace ;) )

Ya estamos en la puerta de la estación. Conforme le he dicho mi opinión acerca de que con ese español puede currar de algo, saco mi cartera, donde llevaba 50 pounds que me había llevado a Suiza, los cuales volvieron íntegros (efectivamente, gaste 0 Pounds, aunque mentiría si dijera que no gaste nada en el viaje, tanto a la ida como a la vuelta pague con la tarjeta los desayunos en areas de servicio… no todo puede ser perfecto para un "infraeurista", un nuevo término que acabo de componer para definir mi propia situación, aunque sería más correcto "infrapoundista" :) ). Llevo 40 Pounds debajo de la tarjeta de crédito porque los billetes de 20 Pounds son demasiado grandes como para llevarlos en la zona de billetero de mi cartera, y los 10 restantes en dicha zona de billetero. El solo ve los 10 Pounds, quizá luego le haga reaccionar como hizo. Saco los 10 Pounds y le digo:
“Mira, me da igual lo que acabo de ver. Necesitas ayuda!? Toma esto, pero no lo robes.”
Él, demasiado sorprendido por lo que acabo de hacer, rechaza el dinero y me dice que no lo quiere. Y añade:
“Tú no me conoces a mí”
Contesto:
“Tu tampoco me conoces a mí. Yo he estado en situaciones chungas también, y por supuesto, se lo que es estar mal de pasta. Quizá nunca he pensado en robar, pero… acaso tú sabes también algo de mi!? Si quiero darte esto, cógelo. Y me da igual tu pasado… como a Dios. A Dios le da igual tu pasado, al contrario, podrás encontrarlo en ayuda si quieres cambiar esta manera de vivir.”
Recuerdo que en ese momento, reapareció el chico que ya os conté que iba a reaparecer, al cual conocí en el viaje y con el que pasé mi "day OFF" buena parte de la tarde esquiando, Steve de Bristol. Se acercó a mi enmedio de la conversación y me dijo: “Good bye, Andres”. Yo le contesté de igual manera, sorprendido porque pensaba que ya no había más gente a mi alrededor que conociera. De hecho, como he dicho, creo que NADIE se dio cuenta absolutamente de nada, aunque quizá puede ser que hubiera alguna persona que se percatara de que hablaba muy de cerca con otra persona que no podían identificar del grupo del viaje, el cual no tenia muy “buenas pintas” precisamente. Por otra parte, esa despedida rápida me dio mas "confianza", porque el carterista sin nombre que estaba delante de mi, se dio cuenta de que efectivamente, tal como le habia anunciado previamente, había ciertas personas en esa estación que "me conocían" (...que por otra parte...ja! Nada mas lejos de la realidad!).
Al darme cuenta precisamente de esa circunstancia de que era un "sin nombre", le pregunté la edad y el nombre, a lo que me contestó “25 años” y “Rado” sucesivamente. Le digo que solo me gustaría que recordara lo que le acabo de decir: “Dios puede cambiar una vida como la tuya y de hecho lo ha hecho” (y esto se puede contestar con una Biblia en la mano). Me surge una idea enmedio del frio, pensando tambien en que las necesidades basicas de esta gente rara vez estan cubiertas: “Rado, vamos a tomarnos un café, que te invito”. El me repite que no tiene tiempo, que se tiene que ir, que coja el dinero que le he dado y que se tiene que ir (de nuevo). Me mete el dinero en el bolsillo (fijaros a estas alturas de la historia como ha cambiado el asunto: de sacar dinero ajeno de bolsos, a meter dinero legítimamente suyo en bolsillos, jaja!) y me dice:
“No me lo merezco de verdad, tendria que estar trabajando”
Me vuelve a decir que se tiene que ir. Yo insisto en el tema de la pasta (me he dado cuenta de que su rechazo del billete no es 100% convincente, como acto seguido compruebo), se lo vuelvo a poner en la mano y finalmente el lo coge, me mira con cara de estar completamente "desarmado" y no estar creyéndose nada y me dice: “Adios”.
Y yo sólo le puedo decir: “Adios y que Dios te bendiga”, cogiéndole del hombro de nuevo. Pero ese no ha sido un "Que Dios te bendiga" tipico y religioso, o un DTB o un DTBM... ha sido la expresión del deseo de que pueda ver a traves de esa situacion varias cosas: lo primero que para algunas de las "personitas" - sustantivo que me gusto mucho y empleo cierto amigo de Valencia, que va a ser papá dentro de poco :) - que poblamos este mundo la realidad de un Dios que Es, que existe y puede ser conocido completamente a veces dirije alguna de estas "anécdotas", aunque desde la propia pobreza espiritual de Andres, yo no las llegue a comprender en su totalidad - y no hablo de sucesos ascéticos, ni próximos al karma, ni el equilibrio espiritual, ni del Jing ni del Jang ni del Jong... hablo de Dios, sin mas -.
Lo segundo y derivado de eso primero, que pueda ver que no es cuestion de el que palmea la mano y evita el robo, es cuestion de lo que hay entre el y Dios. Su cara era un discurso de "Como se puede reflejar el descontento de una vida que no gusta a nadie". Yo no le asegure a ese chico que Dios le sacaria de la condicion de pobreza material que vivia (si de verdad encuentra a cristianos que han entendido el evangelio, quiza pueda ver por lo menos sus necesidades basicas cubiertas), pero si le puede sacar de la condicion de pobreza espiritual, pobreza EXISTENCIAL que vive... y eso afecta desed carteristas hasta gestores de grandes carteras de clientes, si se me permite el juego de palabras.
Bueno, finalizando, recuerdo que minutos más tarde volví a pensar en lo sorprendido que me quedé de mi mismo en cuanto a la manera de "coger" a esa persona del brazo, del hombro... como si hubiera perdido todo el "aroma de peligro" que tenía al principio.
Él desaparece. Y yo también me doy la vuelta al mismo tiempo y camino unos metros buscando ya la estación de metro cercana que conozco. En cuestión de 10 metros me ha dado tiempo a pensar que no me ha gustado el final de esta historia y me doy la vuelta. Desde el lugar en el que estoy, miro por encima la salida de la estación y no lo veo. Realmente se ha ido. Vuelvo miro mas detenidamente entre la gente que entra y sale, me asomo a la esquina mas cercana de la estación, miro calle arriba y calle abajo, me parece verlo... no es el… definitivamente se ha ido.
Conforme reanudo los escasos metros que ya había andado en dirección al metro, miro hacia atrás una ultima vez y me paro a mirar detenidamente. De repente un autobús me pita con ese ruido tan molesto de bocina, me doy cuenta de que estoy parado en medio de una calle de sentido único!!
Finalmente me marcho.
Tengo tiempo suficiente hasta que llegue Marquitos, me doy una vuelta caminando y pensando en lo que acaba de ocurrir... me acerco a St. James Park al lado de Buckingham Palace. Recuerdo que de las varias veces que he pasado por aqui, va a hacer 3 meses que estuve con mis padres y mi hermana... me siento en un asiento en un banco del parque que da ya a la calle de la Guardia Real, saco mi sándwich aplastado y con la lechuga "cartoniana" hecho en Suiza unas cuantas horas antes y mientras me lo como empiezo a escribir en papel estas mismas líneas, para que no se me olviden los diálogos con las palabras exactas, los detalles y lo que acabo de vivir, que ahora empiezo a asimilar preguntándome:
“De verdad ha sido real todo lo que mis ojos han visto??”.
Lo fue. Me faltan 10 Pounds en la cartera y tengo la sensación de haberme expuesto a un delincuente que podía haber salido por cualquier lado. Pero tengo una sensación indescriptible en todos los sentidos… una vez parado, montones de pensamientos empiezan a venir ahora a la cabeza.
..."Jo, te deberás sentir que te cagas contigo mismo después de hacer eso", me dice Lucía, una amiga que conozco a traves de Marcos y que acompañaba a este un rato después, como reaccion a lo que les contaba que me acababa de pasar
...la verdad es que NO. Y a la vez me produce rechazo pensar que pueda generar ese pensamiento en otras personas. No, no me siento especial... simplemente porque no lo hago siempre... de hecho es la primera vez que me ocurre algo asi...quizá sea que debería ser algo más normal en nuestra vida eso de "Buscar la justicia".

...definitivamente rechazo esa idea que en tantas personas he oido:
- Si a ti la "religión" te hace ser mas buena persona... y te funciona, pues genial, haría falta más gente así en este mundo.
No, no.... no porque yo sea bueno (primera mentira), ni una "religión" me haga buena persona (segunda mentira). Es mucho más grande que todo eso... lo que mas hace falta en mi mundo es Dios, la historia de Jesucristo... lo que reta y supone a mi vida dia a dia.

28 enero 2012

La historia de la estación (2)

Después de quedarnos cara a cara el personaje de la estación y yo, sucede que:

Su primer instinto es el de salir corriendo, pero antes busca con sus ojos alrededor de mí (quién soy!? Voy acompañado!?). Luego, cuando ha decidido no salir corriendo, le cambia completamente la cara (como al que se le cruza un cable) y me mira, descubriendo mi cara que refleja en ese momento todas las cosas que están pasando por mi mente: no me creo lo que acabo de hacer + estoy “cagado” (perdonad la imprecisión, pero a veces el lenguaje “no oficial” es el que mejor describe) + qué va a pasar ahora + permanece firme.
Yo no se ni lo que acabo de hacer. Los pensamientos que pasan por mi cabeza son todos esos y en los 3 o 4 segundos que dura el silencio y las miradas, me da tiempo a pensar “la acabas de cagar, porque estas sólo y este tío seguramente está acompañado” (como sabéis los carteristas actúan en banda, todos hemos podido ver cómo justo después de robar la cartera, otro la recoge cruzando su trayectoria con el primero, e incluso un tercero la recibe en cuestión de segundos… y la cartera “se hace agua”). Se que eso no va a quedar ahí e impulsado por la tensión y el miedo, lo primero que me sale decirle, son unas palabras en castellano (sí, es bastante surreal, pero es mi lengua materna): “Eso no está bien”.
Esperando unas palabras que no pueda entender y deseando que sólo quede en eso, aunque a estas alturas me temo que es difícil salir “sano” de semejante situación, el chico al que le ha cambiado la cara completamente y ahora supone una completa amenaza para mí a nivel físico (puedo ver en su cara, a metro y medio de mi, la intención de agresión). Esta misma tensión a punto de desbordarse ya la he vivido antes. Para mi sorpresa las primeras palabras que le oigo decir son más o menos estás: “Tú no tienes por qué decírmelo así. ¿¿Qué quieres, que me “coge” la policía y me “meten” en la cárcel??”, en un español muy típico de personas procedentes de países del Este.
Le contesto algo así como “Te lo he dicho bien, y no se ha enterado nadie, vale!?” (la última palabra, quizá intentando aparentar “plantada de cara”, pero desde el mas absoluto pavor a lo que pueda suceder al siguiente segundo, que me saque una navaja o me lance un puñetazo a la cara, algo con lo que estuve obsesionado durante todos esos segundos que duró el contacto cara a cara (es consuelo de tontos, pero me alegra pensar que por lo menos el primero lo podía haber “esquivado” con toda seguridad, a juzgar por la tensión que tenía en esos momentos a todo nivel…). Aprovecho para agregar “Estoy aquí con unos amigos”, que a pesar del miedo y de no ser del todo cierta, tampoco es falsa del todo: para mi suerte, conforme entre a la estación y ocurrió lo que acabo de describir, en algún momento me percate de que había detrás de mí, a escasos 2 metros varios chicos (como 8 o 10) que había estado esquiando o haciendo snowboard en el viaje. Pero para mi sorpresa, y a pesar de estar cerca (estaba de espalda a las espaldas de este grupo, aunque suficientemente cerca para colar como que yo estaba con ellos y que solo me había “despistado” un momento), como la anciana y su/s acompañante/s, NADIE se percató de absolutamente nada. Pero, a diferencia de aquella señora, uno de estos chicos aparece en mi historia después, un dos o tres minutos más tarde.
Bien, íbamos porque me había quedado flipado de obtener una respuesta en castellano, perfectamente entendible aunque identificable, lo cual no me dejaba más tranquilo. Lo siguiente que atino a decirle es algo similar a lo primero, pero como en la versión extendida y que después se convertiría en el “lema” del fin de semana, entre comentarios “jocosos”:
“Eso no está bien, y tú lo sabes”
A raíz de esta frase es cómo si de saldo negativo pasáramos a saldo positivo, como si de la nada surgiera algo, como si de la oscuridad pasáramos a la luz. Creo recordar con bastante claridad que su reacción a esta frase fue intentar desaparecer de mi vista hacia la salida de la estación a la calle sin añadir nada mas (dirección opuesta hacia donde le había sorprendido intentando robar) y con ese inicio de huida no apresurada sino de “quiero desaparecer de la escena”, yo “me creci”. De tener miedo pase, en cuestión de microsegundos de nuevo, a pensar “Esto no queda aquí. Este no se queda con un “Esto no esta bien” y se va por la puerta grande”. Y literalmente le segui segui unos pasos y le coji del brazo y diciendole, y atención a lo que viene ahora porque parece una suerte de Cruz Roja asociada con Adecco y Randstad:
“Necesitas ayuda!?? Necesitas ayuda!?? Yo puedo ayudarte. Tienes email, tienes numero de teléfono, dame algo para poder contactar contigo. Quieres curro!? Trabajo, quiero decir trabajo – he tenido que emplear en ese momento un par de segundos en explicarle que curro = trabajo, porque quizá daba por sentado que hablaba español fluido pero un “tecnicismo de barrio” como ese, no lo entendio –   Te puedo ayudar a encontrar trabajo.”
Yo creo que esto, como dirían en Valencia, lo dejo “todo loco”. El me dice, como aturdido que “no” sistemáticamente a todo y que se tiene que ir. De estar ociosamente robando en una estación a quererse ir, como quien tiene que coger un tren y lo va a perder… no cuela, asi que me reafirmo “Este no se pira de aquí tan facil”. Lo tengo cogido del hombro como si fuera mi colega de toda la vida mientras le he hecho esa oferta digna de Infojobs. De repente me doy cuenta de que he estado hablando español tan tranquilo en una estación de Londres, como si fuera en la parada del cercanías de Utiel. Intentando adivinar, por el acento, le digo:
“Tu hablas demasiado bien español. De donde eres!? De Rumania!?”
El me dice automáticamente “Si” y “Hombre claro, mi hijo nació en España”, siempre con la cara descompuesta desde el momento en el que ha decidido irse de mi cara. A partir de este momento además (supongo que es a partir del momento en el que nombra a su hijo), en sus ojos puedo ver un par de veces el llanto a punto de salir. Quiza demasiada dureza de vida y que las lagrimas nunca le proporcionaron ninguna protección sino mas bien vulnerabilidad, impiden salir a las lagrimas mas alla de los parpados.
Yo le insisito:
“Con ese español que hablas, podrías encontrar trabajo seguro"

Y mañana, el desenlace de la historia. Lo siento, pero es que es muy larga....

27 enero 2012

La historia de la estacion

Quiza suene demasiado a cuento. Solo dire algo antes de comenzar a relatar lo que ocurrio en la estacion de London Victoria: lo siguiente es tan real como la vida misma. Tan real como que no me averguenza reconocer que pase mucho miedo... sea como sea, ahi va:

Estamos llegando a la estación de London Victoria. Quedan, quizá, unos minutos para las 11,00 h. de la mañana. Ayer, viernes 20 de Enero de 2012, salimos de Lauterbrunnen (Suiza) hacia las 18,00 h. y hemos viajado (con el único receso de las paradas obligatorias por la ley y el tramo realizado sobre el tren del Eurotunnel) de continuo hasta aquí.
James, mi coordinador en la compañía, me ha comunicado que debía ir a Londres a acompañar al último relevo de conductor de autobús y a más de la veintena de personas que todavía quedan en el bus tras las paradas de Folkestone y Otford, en lo que se conoce como hacer el “Courier” algo que se podría traducir como “guía” o como diría mi hermana en Air Nostrum “el que da las voces”. Si soy sincero, estoy bastante cansado del viaje y de la semana trabajando en el chalet (el único día de descanso lo empleé para esquiar, con lo cual, voluntariamente, no he tenido descanso) y este cambio de planes de los que nada sabía hasta última hora (a falta de 10 minutos de llegar a la que iba a ser mi parada, Otford, y poder descansar de semejante éxodo ya en casa), me ha descolocado y ciertamente, me ha disgustado un poco. Me he ido animando en el camino a Londres, pensando en que estoy OFF hasta el martes para descansar.
A falta de unas cuantas calles para llegar a la estación, cojo el micro del autobús y me dirijo al personal haciendo un alarde de “simpatía española” en clave de despedida, recordándoles entre comentarios jocosos del “Spaniard adoptado por Oak Hall” (es el cansancio lo que me hace deshinibirme todavía un poco más) cuál es nuestra última parada y rogando colaboración para mantener limpio el autobús, recogiendo los posibles restos de basura que cada uno haya podido generar.
Llegamos a la estación de autobuses London Victoria Arrivals (hay otra para las departures). Para quien haya estado, sabrá que es un lugar relativamente pequeño, aparentemente sucio y bastante oscuro… una estación. Pero esa descripción, lleva aparejada la alerta o alarma que “me salta” en lugares como estos, habituales centros de concentración de maleantes y personas que se ganan la vida de forma “poco honrosa”. Tras ayudar a descargar el equipaje de los últimos “guests” y despedirme de un par de ellos de los que me hice “coleguita” durante el viaje, el conductor de nuestro autobús está siendo presionado para que abandone la terminal, porque tiene que entrar otro autobús y nuestro autobús bloquea una parte de la entrada. Yo entro corriendo a la parte delantera del autobús y busco mi mochila y mi cartera, que he escondido “a conciencia” cuando entrabamos en la estación (de todas maneras, recuerdo haber echado un ojo a la puerta de entrada mientras descargábamos las maletas, como un par de veces, para asegurarme de que nadie entraba al autobús en un descuido e intentaba robar algo en la zona del conductor o el acompañante).
He llamado a Marquitos en ruta hacia Londres, para ver si hacían algo este fin de semana y me ha dicho que en hora y media estaría en London Victoria, pero en la estación de trenes. Un compañero de piso de Vicen se vuelve a su país, Japon, y nos invita a su fiesta de despedida. Bueno, introduzco aquí a Vicen, Vicentaco, Eyko, Vinnie… un viejo conocido de Valencia, con el que he contactado de nuevo a través de Marquitos, está viviendo y trabajando en Londres desde hace unos 3 años y el es quien con mucha generosidad nos acoge en su casa y nos da un colchon para dormir cuando vamos de finde a Londres… ya hemos estado unas 3 o 4 veces por allí. Volviendo de esta subsubhistoria a la subhistoria, el compañero se llama “Kiki” –no es coña- y lo conocemos de las veces que hemos ido por casa de Vicen.
Bien, vuelvo a la estación. Me acabo de despedir del conductor que estaba literalmente moviendo el autobús por la presión que le estaba metiendo el encargado de la estación y entro apresuradamente en la zona de espera de pasajeros con todas mis cosas en la mano. Allí dentro había mucha gente, que iba en una y otra dirección de la terminal en un sector que, precisamente, era bastante estrecho. Y, de repente, veo algo que no debería haber visto.
Una mujer bastante mayor, con una abrigo largo y acompañada por otra persona más (como mínimo… porque en la fracción de segundo que vi la escena había mucha más gente alrededor de ella, debido a la saturación humana reinante) se ha parado un momento sobre la marcha con su/s acompañante/s y reanuda, en cuestión de otro segundo, la marcha. Parece que están buscando algo, porque miran hacia arriba, como hacia algunos letreros. Han pasado a un par de metros de mi, en dirección a la derecha, por lo que en el momento clave, sólo pude verle la espalda. En el momento de reiniciar la marcha tras esa parada breve, me percato de que se produce como un “efecto muelle” a su alrededor: de la cantidad de personas que estaban a su alrededor, una de ellas se ha parado acompasadamente detrás de ella, y ha reanudado la marcha cuando ella la reanudaba, como si se tratara de una prolongación de esta. Esa persona está demasiado cerca de ella, y en una posición que en seguida la delata, está prácticamente a un palmo de su espalda. Mis ojos van directamente a los brazos de esa persona, un chico rubio vestido con un chándal y zapatillas deportivas (ideales para correr): con su mano izquierda sujeta un papel suficientemente grande como para no ver lo que hay debajo de el desde unos dos metros de distancia, pero justo desde mi punto de vista puedo ver perfectamente lo que ocurre debajo de ese papel: su mano derecha esta abriendo la cremallera del bolso que la viejilla lleva colgado en el brazo izquierdo, aunque todavía no tiene la mano dentro del bolso.
Conforme describo esto, se puede uno imaginar que me ha dado tiempo a identificar lo que está pasando y han pasado dos pensamientos por mi cabeza. El primero, intentar convencerme de que no puedo hacer nada ya y que, principalmente, estoy sólo y no soy superman. Milésimas de segundo después, como si hubieran pasado varios minutos y hubiera podido reaccionar con tranquilidad, eligiendo la opción de no quedarme con ningún remordimiento futuro de lo que “pude hacer y no hice”, doy dos pasos hacia adelante y con mi mano derecha le palmeo las dos manos en un mismo movimiento.
Se para la escena. A partir de aquí, la anciana desaparece de mi historia para siempre. Podía haber sido robada, pero no lo ha sido finalmente. No se ha enterado de absolutamente nada y ella y su/s acompañante/s a saber dónde se metieron, qué comieron ese día o si en la siguiente esquina le robaron con éxito. Ahora estoy yo y el mangante. Y estamos cara a cara, porque me acuerdo de su cara perfectamente...

(lo siento, es la hora del te, sigo mañana... jajajajajajajaja... David, no sabes la buena idea que me diste al decirme que le echaba intriga a la cosa...)

25 enero 2012

Once again... back in the Manor

Lo sé!! Lo siento... he tardado una semana en refrescar el blog, lo cual es una barbaridad, teniendo en cuenta que la media ronda el post/2-3 días. Pero es que ha sido una locura... apenas he dispuesto de internet estando en Suiza y una vez que he vuelto ha sido dificil encontrar el momento para sentarme y subir algo digno.

Sea como sea aqui estoy de nuevo... y tendría para contar muchas cosas, pero os dejo sólo la parte más agradable del viaje, el valle de Lauterbrunnen, el lugar en el que estaba el albergue en el que nos quedamos la semana entera. Las fotos son de un par de tardes, que después de acabar la faena, me fui a dar una vuelta yo sólo, mientras la gente esquiaba en lo alto de las montañas que se pueden ver...

 Embarcando en el Shuttle del EuroTunnel, tren que va por debajo
del mar (literalmente) entre Inglaterra y Francia
 Interior del Shuttle (transporte de vehículos) del EuroTunnel
 Habitación del albergue "Chalet Jungfrau" y a continuacón sus vistas...
Descomunales paredes verticales. Se practica mucho en esta zona el
"salto base" (lanzarse desde lo alto de la cortada al interior del valle abriendo
un paracaidas antes de estamparse... un vuelo de unos segundos apenas..) 
 Lauterbrunnen, más abajo de nuestra ubicación
 Misma vista del valle desde bastante más abajo (me di un pateo eh!).
Arriba a la izquierda picos Eiger, Mönch y Jungfrau (4158 m), donde se encuentran las pistas...
 El sol sale a las 12,15h. y se pone (foto) a las 14,20 h. aprox.
Apenas dos horas de luz directa del sol en el fondo del valle.
Visita nocturna a la población de Wengen, colagada en la montaña y
con el único acceso de funicular y helicóptero

Entre las numerosas experiencias está la que viví justo al final del viaje, tras 17 horas de autobús, sin parar prácticamente (sólo las paradas obligadas por ley) desde Lauterbrunnen hasta Londres. Nada más llegar a la estación London Victoria de autobuses y con sólamente un tercio de autobús por desalojar (el resto de "guests" se habían bajado en dos paradas previas), viví una de esas experiencias en las que te puede pasar la vida por delante de los ojos.

Pasé mucho miedo. Y digo miedo, porque fue miedo, no existe otra palabra. Y miedo, por mi propia integridad física, a que me rajaran con una navaja en esa estación o me dieran una paliza o algo similar... y no voy de coña.
Todo sucedió cuando, ya sólo por la estación, me metí dónde no me llamaban (...o quizá sí me llamaban)...pero eso lo contaré en el siguiente capítulo.

18 enero 2012

Desde Switzerland...

...relojes, navajas, vacas lilas de Milka, chocolate (a la taza y "en la taza",  juas)... es verdad, Suiza esta llena de todas esas cosas!!!

Pero hay mas. El entorno de este pais, las montanias (lo siento estoy en un ordenador sin enies), el sol reflejado en la blancura que estos dias predomina en todos lugares... la verdad es que es una pasada de lugar. Naturaleza en estado puro, lejos de grandes ciudades pobladas, malos humos (de coches y personas)... no me extrania que a Tolkien le pareciera de cuento este lugar!! Y no me extrania que una creacion tan imponente no le sobrecogiera de la manera que lo hizo. Sinceramente, cuando uno ve cosas asi y trata de explicarse su origen, pierde la fe en la ciencia!!





Estoy trabajando en el albergue que alquilan durante toda la temporada, un lugar muy buen montado. Tan bien montado que en la base de esta gran casa de madera tenemos todo un bar/pub perfectamente montado (como cualquiera que podais imaginar) que esta a nuestra disposicion si queremos explotarlo y hacer uso de el...

Aparte de trabajar durante buena parte del dia (sobre todo antes de que se suba toda la gente a las pistas y cuando llegan por la tarde), dispongo de ratos libres e incluso un dia OFF. Ayer fue ese dia OFF y decidi subir a la montania (montanias Eiger, Monch y Jungfrau) con todo el grupo y volver a esquiar, 8 o 9 anios despues de la ultima vez que lo hice, en los Pirineos antes de ir a vivir a Valencia... la verdad es que no fue nada mal. Me lo pase en grande y pude bajar pistas azules (facil), rojas (medio) e incluso una negra (dificil... precisamente hice esa unica pista negra porque fue la pista que se uso hace 3 dias para el mundial de esqui... aunque la hiciera mas con mi cuerpo que con los esquies, queria poder marcarme el pegote hacia vosotros...jajaja...)


Me quedan un par de dias en estas mas que frias tierras, espero volver a UK y contaros con un poco de mas detalle lo que ha sido esta experiencia.

11 enero 2012

Esta noche viajaré a Rivendell...

... y NO!! No me he vuelto majara, no me he comido 3 pastillas, ni se me ha acabado de salir el muelle de la pinza y se me ha ido toda ella a "tomar por saco"... por más que alguno lo piense desde hace ya días, seguramente, por algunas cosas que escribo :)
Esta misma noche, salgo de Inglaterra otra vez. Me voy a Lauterbrunnen (Suiza), durante unos días.
¿¿Y por qué digo Rivendell (esa ciudad de elfos que aparece en El Hobbit y en El Señor de los Anillos)!??

Boceto original de Rivendell pintado por el mismo J.R.R. Tolkien (*)

Según he podido comprobar, en lo que me pareció "malenteder" a cierta persona que hablaba inglés ultramegarápido (y además, escupiendo), el escritor J.R.R. Tolkien, autor del famoso libro "El Señor De Los Anillos" (y muy amigo de un autor que admiro, C.S. Lewis; cuyos nombres precisamente han sido noticia internacional la semana pasada -en Inglaterra, en España, etc. -, debido a la desclasificación de archivos en los que se denegaba el Premio Nobel al primero, propuesto por el segundo, por la "pobreza de su prosa"...) se basó (*) en este paraje del planeta que habitamos, (al que viajó en 1911, cuando era un adolescente) para más tarde describir Rivendell, la ciudad élfica que a todos los que hemos leído su descripción en "El Hobbit" o "El Señor de Los Anillos" y la hemos vista en la película -según Peter Jackson-, siempre nos dejó boquiabiertos...

Valle de Lauterbrunnen, Suiza (*)
(podéis apreciar, en el dibujo
anterior y esta foto, las similitudes)

Bueno, aunque yo no me voy a comer "lembas" con Elrond, ni a cantarle por la noche a ninguna elfa como Aragorn, estaré en el fondo de este valle, trabajando en el albergue monstruoso que la compañia alquila durante todo el invierno, y desde el que se puede acceder directamente a la estación de esquí de Jungfrau, en los Alpes Suizo-Italianos.

Imagenes trayecto (Google Earth)

Por delante queda un viaje de más de 1.000 Km y mucho trabajo allí en el albergue. Pero creo que merecerá la pena... espero poder escribiros a todos desde allí y contaros algo: si el trabajo me lo permite, alguien me presta su ordenador, y hay Internet...


(*) Fuentes: http://scv.bu.edu/~aarondf/Rivimages/realriv.html / http://en.wikipedia.org/wiki/Lauterbrunnen

09 enero 2012

Al final de la última frontera

Como aficionado (todavía en el estado de principiante patatoide) del surf, deporte divertido donde los haya, recomiendo grandemente que no os perdáis la aventura que ha vivido un surfero español, Kepa Acero, que empezó en Septiembre y finalizó escasos días antes de Navidad.
Yo lo descubrí tarde, pero lo he seguido en ese apasionante viaje desde Alaska hasta Chile, pasando por Perú (que ha ido narrando con estilo documental y la única ayuda de sus cámaras y su Mac para montar los videos), para surfear olas desconocidas, en lugares remotos, la mayor parte de las veces SOLO, viviendo la aventura de convivir con los locales de cada zona, en vez de ir de hotel en hotel; compartiendo techo y comida con ellos, gente hospitalaria que ayuda al "extranjero".

El español Kepa Acero, en "El fin del Mundo", cabo al sur de Chile

Para los que estéis algo "puestos en el mundillo", el incombustible y 11 veces campeón mundial de surf Kelly Slater (un deportista fuera de serie al que no se le ha reconocido su mérito de triunfar con 39 años - el undécimo título, el pasado Noviembre - en un deporte que deberían dominar los veinteañeros, por su exigencia física), mencionó y recomendó el diario de bitácora de Kepa en su propio Twitter.

En cuanto al blog, podéis leerlo AQUÍ. En el ha ido anotando lo que vivía y sentía, así como una serie de citas bastante curiosas, muy relacionado todo con el surf, y no sólo con eso, sino con el impacto que produce la "soledad" que ha vivido en parajes completamente deshabitados.

07 enero 2012

Enséñame el camino...

Moisés, fue un personaje histórico y Bíblico.

Y por lo que he leído de él últimamente, no fue un "superhéroe" precisamente: se convirtio en un asesino matando a una persona deliberadamente (Éxodo 2:12 dice: "miró a todas partes, y viendo que no había nadie, mató al egipcio y lo escondió en la arena"), era un miedica, nada valiente porque en vez de asumir sus hechos, "tuvo miedo" (Éx.2:14) y "huyó de la presencia del Faraón" (Éx. 2:15). Tambien seria el tartaja de la clase cuando fuera niño, "soy tardo en el habla y torpe de lengua" (Éx. 4:10)... y varias cosas más que, seguramente, no le proporcionarían un buen CV para encontrar trabajo en Infojobs o en una empresa en la que ganarse el pan, si viviera en nuestros días. Para rato contaba yo con un tio asi en mi "once inicial"... tu lo harías!? Lo dudo.

Esta "penica de hombre", como dirian en mi pueblo, fue sin embargo una pieza fundamental para sacar al pueblo judio de la esclavitud en Egipto, aunque obviamente no fue suyo el mérito. En determinado momento, deberia estar ya harto, cansado, hasta los "mismisimos" de la gente que lideraba y conducía a través de un gran desierto montañoso, camino de una tierra propia. Hasta tal punto que ora y le dice a Dios (seguramente con todas las ganas de acabar con esa "mala gana" de tarea que tenía), en Éxodo 33:13-14:

- "Si he hallado gracia a tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino, para que te conozca y halle gracia a tus ojos; y mira que esta gente es tu pueblo".

Dios le contesta:

- "Mi presencia te acompañará y te daré descanso".

Y au!! Como decia mi profesor de primaria, cuando contestábamos y no teníamos ni idea de lo que se nos había preguntado: "Qué tal estas?? Manzanas traigo". Parece un diálogo de sordos, no!? Pues nada más lejos de la realidad.
A través de esas palabras, sólo puedo entender algo que Dios le deja claro: "Aprende a depender de mi. En este largo camino - quizá toda una vida -, te vale con saber que voy contigo"... eso si, si me vuelvo y le busco "de verdad". Y le sigo "de verdad".

Y eso lo he leído yo en mi Biblia. No lo "pone" en ninguna religión, ni forma parte de un dogma de fe (que palabras más raras que usamos los humanos a veces), no lo que dice una persona (vaya vestido con la ropa de un amigo, con la ropa de mi padre, con la ropa de dirigir a una iglesia)...

...es lo que dice la Biblia. Mi Biblia.

Mi libro de referencia. El que me ha abierto los ojos a una verdadera realidad desde hace unos años...

05 enero 2012

Sacrifice

"You did not bear the shame. You resisted.
Sacrificing your life for freedom, justice and honor" (*)

(*) ("No cargaste con la vergüenza. Resistíste.
Sacrificaste tu vida por LIBERTAD, JUSTICIA Y HONOR")


Esta simple inscripción se exhibe en el Memorial a la Resistencia Alemana, en Berlín. Esa resistencia fueron todos aquellos alemanes que, desde dentro de la Alemania Nazi, se opusieron en algún momento al drama en que se convirtió Europa entre los años 1939 y 1945, si bien se dedica especialmente a todos los mandos nazis que se vieron involucrados en la "Operación Valkiria".

Hace escasos días vi esa película, "Valkiria", que se estrenó en 2008. Lejos de ponerme en plan crítico de cine o historiador (no soy nada de eso), reconozco que esa trama totalmente verídica de personas que decidieron arriesgar su vida en una maniobra "suicida" (íntentar atentar contra la vida de Adolf Hitler) me dejó alucinado. Obviamente podéis adivinar como acabaron aquellos auténticos valientes, que no se arrepintieron de nada en ningún momento.


Me quedé preguntándome cómo debieron de ser esas personas, la angustia y el miedo que vivieron en el proceso, las duras decisiones y negación que debieron adoptar en cuanto a sí mismos, la sensación de abandono de supuestos "amigos"... pero ellos no podían "echar la vista a otro lado", debían actuar.

Me pregunto si sus vidas no fueron inspiradas por una historia parecida.

03 enero 2012

Riesgos, vacío, libertad...

Cosas que nunca nos dejarán indiferentes, presentes en las decisiones que vamos tomando: multitud de riesgos que asumimos en esta vida en determinados pasos que tomamos, vacíos que sentimos en ocasiones y que pueden llegar a sobrepasarnos... pero siempre, la sensación de libertad que nos empuja a seguir adelante. Pero no una libertad "rancia"... la libertad de verdad, y es que la verdad te hace libre.




Parental Advisory
Mamá, había comprobado el fondo y esto fue rodado en un circuito cerrado por especialistas, hace ya un buen tiempo. Nada de lo que preocuparse! :)

02 enero 2012

Nuevo Año 2012

Bueno, empezó el año ya hace unas cuantas horas!!!

Espero de corazón que tengáis un buen año 2012. Pero me abstendré de desear un "feliz" año, porque soy realista, y si la "felicidad" del año se basa en los bienes materiales que tenemos y/o lo que progresaremos conquistando derechos laborales, sociales, etc., lo siento pero tampoco será este nuestro año.
Y no trato de ser negativo, trato de ser realista. A algunos todavía no les entra en la cabeza que para salir adelante, hay que hacerse a la idea de que no estamos en las mismas condiciones que hace unos años y que, por definición, tenemos que dejar caer "unas cuantas cosas de la mesa" para evitar que esta se rompa, porque no aguanta más el peso.

Bien, después de estas reflexiones de andar por casa, dignas de Leopoldo Abadía, os contaré un poquitín mi odisea de Fin de Año o New Year's Eve.


Lleguamos hacia las 18:30 h a Londres. Hablo en plural porque acompañaba a un grupo de 7 amiguetes: 4 alemanes, 1 sudafricana, 2 ingleses y 1 español, yo. No tuvimos ningún problema en encontrar un sitio en Westminster Bridge (el puente que cruza el Támesis al pie del Big Ben) y sentarnos a cenar y echar la "penúltima" con descaro al lado de unos "Boobies" (policías ingleses). Bueno, de descaro nada, que estaba completamente permitido por las autoridades y sólo llevabamos una birra por cabeza y un poco de Cava para brindar en el Año Nuevo...


Esperamos la friolera (nunca mejor dicho) de 4 horas hablando, jugando a juegos para pasar el rato y finalmente llegó el fin de Año... en España (y otros lugares de Europa)!! A las casi 23:00 h., hora británica, la mayoría de vosotros estábais a punto de comeros las uvas: Zaragoza, Valencia, Madrid, Niza, Águilas, Calamocha, Marburg, Cracovia, Valence, Bilbao, Villar del Arzobispo, Algemesí, Albacete, Elda, Alicante, Wageningen... y muchos más lugares dentro del huso GMT+1. A otros (Mobile, Quito, Tenancingo...) os tardaría más en llegar el momento...

Y finalmente, tras otra hora de subidón (ya quedaba menos, había un DJ de la BBC One - lo que viene siendo "Los 40" de aquí - pinchando música en directo para toda la zona donde estaba la masa del populacho), y con todas la barquitas agolpadas en el Támesis en la zona segura, a nuestras espaldas, comenzó el fiestón de Fuegos Artificiales, como lo vienen celebrando en Londres desde hace años.

No estuvo nada mal, pero así en voz baja, ahora que nadie me oye: no tienen nada que envidiar a unos buenos castillos de Fallas ;)

Terminado el espectáculo, comenzó la peor parte del "show": intentar volver a casa. Os podeis imaginar a unas 250.000 personas, según las noticias, intentando salir de Londres para volver a casa por las mismas vías: trenes y autobuses. COMPLETAMENTE ASQUEROSO. Hasta las 04:15, después de dar mil vueltas en metro por London, no pudimos encontrar un autobus en condiciones que nos llevara a casita. Al día siguiente había que trabajar... pero pude cogerme la mañana libre, menos mal!

Salvando las salvedades comentadas, el año comienza y todo vuelve a su "normalidad", quizá sólo pasajera... porque como siempre, todo puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos.

Abrazos a todos desde United Kingdom!