Supongo que más de uno está esperando un post de este estilo; aportaré mi granito de arena en cuanto a lo que yo he percibido. La verdad que desde fuera de mi propio país he vivido, a mi manera, el periodo electoral que concluyó el domingo, certificándose lo que era un secreto a voces.
Mientras trabajaba estos días pensaba en algo que mucha gente pensará hoy, seguramente: “Y ahora, ¿qué?”. Lo más normal y legítimo, ¿no?. Muchos creen que con la derecha cambiará la nación, y como si de poción mágica se tratara, “el país mejorará”. Metería la mano en el fuego por asegurar que la respuesta de la mayoría (de los más de 10.800.000 sufragios recibidos) a la pregunta “¿Por qué votó usted a este partido?” sería “Porque necesitamos un cambio”... no obstante, no he descubierto Roma, el lema usado por ese partido incluía la palabra “cambio”. Muy originales, por cierto.
Aunque no puedo consultar el futuro (ni ganas), no creo en esa afirmación ni de lejos. Si bien es cierto que “los de la ceja” ha dejado el listón muy, pero que muy bajo, como partido responsable del Gobierno de un país como España, “los de la barba” tiene ahora la oportunidad de rebajarlo más aún… y así será, confio plenamente en su incompetencia. Eso si, si hay una cosa que me cuesta entender todavía es como se puede defender a “pies juntillas” una de las dos opciones como buena e intentar convencer al personal o debatir sobre ello. ¿A quien tratamos de engañar? Y conste que mi opinion no es diluir el voto en otra opción por el descontento del “bipartidismo”, pero si ser objetivos: la corrupción salpica a todos, la mala gestión salpica a todos. No a unos mas y a otros menos. A los diarios me remito. Eso si, mientras el “populacho” sigue dividido discutiendo en los bares mientras ven al Madrid en “la Champions”, la clase política continua explotando los privilegios deshonestos alcanzados.
Por otra parte, ¿os habeis dado cuenta? Los fundamentos de las democracias han empezado a tambalearse en el mismo lugar en el que vieron la luz: Grecia. Ese país es el “laboratorio” de lo que parece un camino a un nuevo orden económico en occidente, a muy corto plazo. Y ya estamos viendo los primeros atisbos, franceses y alemanes parecen haberse convertido en los tutores legales del Euro en el último año, gracias únicamente a la falta de competitividad de otras economías como la italiana o la española, sin ir más lejos. Sinceramente, me pongo del hígado, porque de economía no tengo ni repajolera idea, y solo necesito acercarme al tema para sorprenderme por su enorme magnitud y con las mismas dimensiones, mi ignorancia hacia ella.
Pero si concluyo algo rápido, tenemos por delante muchos retos, el más importante va a ser adaptarnos a una epoca de restricciones. Vamos, que no vamos a poder vivir en la “abundancia” que para algunos de nosotros (mi generación) es lo único que conocemos hasta ahora en esta vida. Y es paradójico, pero en función de nuestra respuesta a esta realidad, tanto mayor será nuestro optimismo de cara al futuro.
Mientras, pienso en valores muy concretos que superan toda distracción que esta “anestesia” (que decia el otro dia) pueda haber adormecido hasta ahora: la IMPORTANCIA de la familia que me acompaña durante toda la vida, le NECESIDAD de conservar la amistad con ciertas personas y, sobre todo, el EJEMPLO que he recibido aprendiendo a través de la historia de ese personaje que salpica mi blog, y es que como dije el otro dia “no deja de fliparme” cada vez que leo acerca de el.

Una de Warren Wiersbe: "En los ultimos tiempos, han desaparecido muchos miembros cosidos por las cicatrices de su testimonio, siendo sustituidos por un exceso de individuos recargados de medallas"
ResponderEliminarY otra de A. W. Tozer: "Hay demasiados cristianos dispuestos a disfrutar con la sensación dde sentirse bien, pero no dispuestos a padecer los inconvenientes de seguir el bien"
Valores antiguos que no han perdido su vigencia, como la misma Biblia, poderosa y eficaz para los duros tiempos que nos toca vivir. Y los que están por llegar.